Algunas mentes se alimentan de los sucedáneos del sufrimiento, llegando incluso a crearlos para no morir de inanición, siendo tal la necesidad de sucedáneos que en algunos su autoestima depende de ello. No se dan una tregua al placer que no es más que un instante de reposo en medio del consumo del sufrimiento y de sus sucedáneos. Piensan que el placer les difumina y que el sufrimiento les proporciona identidad. Esa identidad se manifiesta en el reclamo del reconocimiento por parte de los demás; lo cual, desemboca ni más ni menos en un reclamo de proyección social sobre todos aquellos que nos rodean; por lo tanto buscan la estima de los demás a través del sufrimiento. Pienso que si el sufrimiento hubiera sido algo definitivo hubiera generalizado el suicidio ya que no hay cuerpo que resista estar sufriendo de una manera constante y seguida. Pero es que además creo que vivir instalado en éste sufrimiento es un acto de cobardía puesto que la realidad no es otra que escurrir el bulto de los problemas reales que nos rodean. Es cierto que no podemos convertir las cosas inevitables en problemas pero seguir pensando en lo que no tiene solución nos lleva a la paranoia. Tratar de inspirar pena en otro es una forma poco sutil de odiarle, o, cuando menos, de ajustar algún tipo de cuenta con él.
Muchas veces podemos sentir miedo de cómo somos en realidad pero preferimos hablar de cómo nos gustaría ser. No nos gusta que nos vean cómo podemos odiar a alguien ya que el odio es el alimento del yo, que es capaz de debelitar con una fuerza terrible la falsa individualidad que poseemos. Podemos decir que nuestro ego no se elimina con la aguda potencia del intelecto sino con la suave experiencia de la compasión. Como los eruditos, tratamos de buscar el ruido que produce un vanidoso aplauso y no cómo los sabios que caminan en silencio intentando olvidar todo aquello que les ha contaminado el arte de la vanidad. Mediante el conocimiento se va eliminando la ignorancia acumulada; esa ignorancia que alaba el mito y que no es tan sencillo de destruir porque algunas veces hay que arrancarlo de raiz ya que ha prendido en el alma humana por la fuerza emocinal que posee.
Cuando desgranamos un pensamiento que tenemos y lo hacemos de una manera meticulosa, observaremos como se descompone y se diluye perdiendo su consistencia hasta convertirse en nada. Es lo lógico y lo normal ya que se trataba de un mero fantasma emocional que nos ha estado asustando hasta que nosotros se lo hemos permitido que lo hiciese. La solidez de nuestras creencias emocionales muchas veces tiene detrás un mito que las sustenta y que tendrá más o menos intensidad en función de los intereses que pueda proteger o que pueda consumir. Es más, los peores patrones de pensamientos emocionales que residen en nuestra mente se construyen mediante palabras que no contienen la verdadera información.
Lo siento Paky, hoy tocaba un poco de Tao que hace tiempo que no ponemos nada. Un saludo para todos.
Algunos economistas piensan que la salida de la crisis está en volver la vista y aplicar los principios económicos de John Maynard Keynes que según ellos, se han dejado de aplicar y que son como la bíblia de la economía (siempre según su punto de vista). En los últimos artículos sobre economía que he leído muchos autores hace referencia a ellos y vamos a tratar de explicarlos de una manera sencilla y asequible para ver lo que os parece y podáis emitir vuestros propios juicios.
En primer lugar Keynes sostenía que había una importante relación entre la renta nacional y los niveles de empleo ya que determinan los gastos de consumo e inversión, sostenía que el gasto público era una suma al gasto total y que cuando se imponía se materializaba en una deducción de la corriente de renta que es lo mismo que decir una disminución en el gasto de consumo e inversión. La situación de pleno empleo sería una situación especial según él y lo normal sería el equilibrio con desempleo, ya que cuando el gasto de consumo e inversión son insuficientes para mantener el pleno empleo el Estado debe incrementar la corriente de renta por medio de gastos financiados por déficit presupuestarios. Esto es, el estado debe de ser la fuente de gasto a la que acudir en último recurso. Me parece queridos amigos que a día de hoy no es así sino todo lo contario; por tanto, primer principio de Keynes no cumplido ya que el estado es la primera fuente de gasto a día de hoy.
En segundo lugar nos habla de los determinantes que constituyen la renta y el empleo o lo que es lo mismo, del gasto de consumo y de inversión. Keynes suponía que el cosumo está determinado por el volumen de renta; es decir, para cada nivel de renta el gasto en consumo es una proporción dada de la renta, y esa proporción desciende cuando la renta se eleva. El nivel de consumo varía con la renta mientras que ésta no varía, a su vez, porque cambia la inversión o el gasto público haciéndolo de una forma multiplicativa. Vamos a explicar esto que parece un poco enrevesado: Si la inversión aumentara en dos millones de euros, la renta se incrementaría en un multiplo de ésa cantidad. Los gastos en inversión vienen determinados por los tipos de interés y la tasa de rendimiento esperado sobre el coste de nuevas inversiones. Pero es que la tasa de rendimiento viene determinada por las expectativas ante los beneficios que se van a producir en un futuro y del precio que tenga la oferta de los activos de capital (dicho en roman paladino depende de la oferta que me hagan por el dinero que quiero y de si los beneficios cubriran el la oferta y después me quedará algo cuando haga cuentas). Según Keynes el tipo de interés es como una recompensa al sacrifico de la liquidez es decir a tener dinero y sacrificarlo y por eso, dependerá de la preferencia por la liquidez y de la cantidad de dinero que se pueda ofrecer. Resumiendo todo lo dicho anteriormente, podemos tener muy claro que la influencia sobre la renta y el empleo dependerá de la propensión a consumir, del deseo de activos líquidos (dinero disponible), y de la tasa de beneficio esperado en las nuevas inversiones (lo que voy a ganar en la operación).
Por último, el mercado libre sostiene que está anticuado y el estado debe de intervenir activamente con políticas encaminadas al fomento del pleno empleo (menuda utopía a día de hoy con la situación social que tenemos), forzando el tipo de interés a la baja para conseguir entre otras cosas estimular la inversión y la redistribución de la renta para aumentar los gastos de consumo.
Yo modestamente pienso que todo esto estaba muy bien cuando se planteó por los años treinta pero que ahora, la economía tiene otros mecanismos de funcionamiento y aunque la mayor parte de lo planteado más arriba puede dar resultados, habría que convinarlo con nuevas teorías más acorde con los tiempos actuales. Un saludo para todos.
Os dejo un vídeo para que veáis que hay gente más importante que yo que piensa lo mismo.
Hace algún tiempo que algunos empresarios se han convertido en terroristas; como los terroristas viven del miedo ajeno para sacar adelante sus planes e intereses. Muchos curritos de hoy en día se sienten amenazados por su jefe, del miedo que produce tener que hacer frente a la hipoteca del banco que dicho sea de paso, le han hecho un gran trabajo a estos jefes ya que han procurado atar a los empleados mediante unos créditos hipotecarios de dudosa legalidad en algunos casos. Por lo tanto, el jefe solamente tiene que amenazar con el despido para que las ovejas descarriadas ante el terror de no poder asumir los pagos de la hipoteca vuelvan al redil de una manera rápida y sin balar ni nada. En el tema de la negociación de la subida salarial con la Iglesia hemos topado. Es más si quieren contratar a alguna persona creo que ya le piden el recibo de la hipoteca y le ofrecen la misma cantidad del recibo por salario. De esta manera el trabajador siempre va a tener muy clarito de quién depende el pago de la hipoteca al banco. Pero resulta que el empleado normalmente pregunta cuando le pasa esto qué cómo va a comer; y es aquí dónde el jefe le suele dar unos vales-restaurante por valor de unos 6€; que como pasan de 9€, los chicos de Hacienda no tienen ni porque enterarse. Así el trabajador comerá lo justo para sacar la producción adelante que a fin de cuentas, es lo importante para el empresario. En el tema de que los trabajadores se pongan pesados con eso de las mejoras, el empresario puede fusilar mediante 3 ó 4 cartas de despido a algunos de ellos y el fuego será extinguido de una manera inmediata sin necesidad de recurrir a los bomberos que a fin de cuentas estan para apagar otro tipo de fuego y no precisamente el laboral. Si además resulta que la empresa gasta sindicalistas, el miedo es el mejor aliado del jefe ya que con tanto convenio, normas, estatutos, etc. la empresa no puede salir adelante y por tanto, habrá que despedir a algunos trabajadores y probablemente, tendrá que cerrar más adelante debido a la inviabilidad del proyecto empresarial. Entonces, los trabajadores terminan sacando en procesión al patrón y apedreando a los representantes sindicales. En fin, curioso esto de los tiempos que corren en materia laboral donde empresarios y asalariados van a terminar por navegar en el mismo barco. ¡Madre mia!, sin d. Carlos Marx levantara la cabeza y presenciara en lo que se ha convertido esto de la rebelión de las clases proletarias, menudo disgusto se llevaría el hombre. Un saludo para todos.
Cris Martin, el vocalista de la banda Coldplay, escogió el título de su canción "Viva la Vida" de un cuadro de Frida Kahlo en el que aparecen pintadas unas sandías. Frida siempre fue una pintora rebelde y poco al uso tradicional, tenía una personalidad un tanto particular pero si había una cosa que la caracterizaba era su irrenunciable amor a la vida. Desde muy joven luchó contra varias adversidades desde una poliomielitis hasta un accidente que dañó seriamente su espalda y que la condenó de por vida a una cama no sin antes peregrinar por interminables mesas de quirófanos de muchos hospitales y por no decir de los malditos trastos ortopédicos que tuvo que llevar para la espalda. Pues bien, tantas horas de prostración en la cama le dieron tiempo para hacer muchas cosas entre ellas pintar, una pintura que refleja claramente el dolor de su autora tanto a nivel físico como emocional debido a las contínuas infidelidades de su pareja Diego Rivera. La frase que reza en el cuadro dicen que la puso cuando presintió que la muerte estaba cerca y la puso a modo de despedida. ¡Vaya despedida la de Frida Kahlo! y, vaya frasecita: ¡Viva la Vida!. Pues es la frase que me despierta cada día, cuando las cosas no son de mi agrado, cuando lucho y no consigo las metas que me he propuesto, cuando me molesto por cosas intranscendentes y, cuando debato con una amiga, -que tiene unos pensamientos que son un pelín existencialistas- y que me rebate algunos conceptos con frases muy en la onda de Sartre. He de decir que siempre siembra en mi una pequeña duda. Intento decirle que la vida y la muerte conviven todos los días en nuestro fugaz paso por esta realidad, que en cierto modo morimos cuando enfermamos o no podemos hacer las cosas que nos agradan y con las que disfrutamos. Por eso querida amiga, deseo pasear por la orilla del mar en el invierno, sintiendo su fría arena bajo mis pies, quedarme como atontado contemplando los maravillosos pétalos de una rosa que pudorosamente los muestra para mi, pasear por Despeñaperros o por La Aliseda y percibir los fragantes aromas de los árboles añosos y centenarios; sentarme y observar el aleteo inquieto de las aves que me regalan sus tonalidades irisantes... Así es cómo percibo que estoy vivo y por eso, ya me siento en deuda con la naturaleza. Compartir y distribuir esa energía tan vital y poderosa se transforma en una dicha por entregar, que libero cuando procuro amar más a los mios, cuando me entrego por entero en la calidez de un beso, en un abrazo intenso, cuando compongo una poesía con sentimiento en un papel que procuro mimar antes de estampar las palabras en él. Mi percepción de la vida es que la vida nació para vivirla (valga la redundancia), amarla, cautivarla, conquistarla y hacerla nuestra más fiel amante durante todos los días que tengamos que estar por estos lares. Para terminar unas palabras de Frida que son muy ilustrativas en todo lo dicho anteriormente: "Recuerda que cada tic-tac es un segundo de la vida que pasa y que no se repite, hay en ella tal intensidad, tanto interés, que sólo es problema de saberla vivir. Que cada un resuelva como pueda"... Os dejo un vídeo de Colplay que seguro que o suena un poquito. Un saludo para todos.
Desde lo tiempos de Platón el hombre ha luchado por no dejarse tiranizar por la esclavitud de las pasiones. Recuerdo aquel pasaje de la obra de teatro de Hamlet en el que le dice a Horacio:"Tú has sido... un hombre capaz de aceptar con igual semblante los premios y los reveses de la Fortuna... Dame a un hombre que no sea esclavo de sus pasiones y lo colocaré en el centro de mi corazón, ¡ay! en el corazón de mi corazón. Como hago contigo...". Page DuBois, un notable erudito de la Grecia clásica, decía que era el cuidado y la inteligencia en el gobierno de la propia vida (sofrosyne), también los romanos le dieron un nombre mucho más cercano a nosotros como fue el de temperatia (templanza), a la contención del exceso emocional y pasional. El objetivo que debe de tener la templanza no es la represión de las emociones sino de darle un equilibrio adecuado ya que cada sentimiento tiene su propio valor y significado. Una vida sin pasión es una vida yerma y agostada que estaría aislada de la fecundidad de la vida misma. Aristóteles comentaba que el secreto de la templaza está en mantener una emoción apropiada al tipo de sentimiento que estamos experimentando, no acallarlas puesto que eso nos conduciría a una especie de embotamiento y apatita. Por el contrario una expresión desenfrenada puede llevarnos a situaciones extremas e incluso en los casos más graves a requerir de un tratamiento médico debido a un estado patológico (depresión). Mantener en jaque a las emociones negativas es la clave de nuestro bienestar emocional; pero debemos de pensar que la vida esta llena de altibajos que no deben de alterar nuestro equilibrio emocional. No se trata, pues, de que, para ser felices, debamos evitar los sentmientos angustiosos, sino tan sólo que no nos pasen inadvertidos y terminen desplazando a los estados de ánimo más positivos. Miriam Subirna, profesora de meditación afirma hoy en el diario el País que tenemos alrededor de unos 40.000 ó 50.000 pensamientos diarios y que a la mayoría de ellos les hacemos caso. La verdad es que es para quearse un poco pillado por esto. También dice que vivir del recuerdo es no gozar plenamente del presente, que vivir del recuerdo en cierto modo nos debilita ya que es como si estuvieramos conectados a un enchufe por el que no pasa corriente y, eso, produce un gran desgaste emocional. Esta bien que tengamos miedo ya que éste nos ha hecho evolucionar ya que nos ha alertado de todos los peligros a los que nos enfrentábamos. Cuanto más pensamos en el miedo más fuerza le damos en nuestra mente. El sufrimiento creado por uno mismo es fundamentalmente una fabricación de nuestra mente. Cuando nos encontramos angustiados, si nos paramos a observar podemos darnos cuenta de esos impulsos y podemos ver que ante ellos temenos una elección. Si elijo observarlos, aprendemos más sobre nosotros mismos y sobre el poder que tengo para reaccionar y tomar decisiones sobre los acontecimientos de mi vida. Siempre podemos elegir cómo reaccionar ante los pensamientos y las emociones pero tenemos que entrenarnos un poquito. Víctor E. Frankl decía que a las personas se les puede arrebatar todo salvo la elección de las actitudes personales ante un conjunto de circunstancias. Es decir, no podemos elegir los hechos pero sí cómo enfrentarnos a ellos. Los budistas y los filósofos tahoistas (Paky, otra vez el Tao, perdón), afirman que la mayor parte de los sufrimientos nos los creamos nosotros mismos, que son fabricaciones de nuestra mente pero que no es menos importante que los sufrimientos naturales como puede ser un dolor de muelas; es más, puede ser incluso más doloroso. Este sufrimiento lo podemos canalizar a través de historias que nos contamos a nosotros mismos y que podemos tener incrustadas en nuestro subconsciente (para saber un poco más sobre el tema podéis ver la última película de Leonardo di Caprio que se titula "Origen" que os recomiendo ya que esta muy bien y habla sobre el tema del subconsciente pero aplicado a los sueños), y que nos llevan siempre a pensar lo mismo: "no soy lo suficientemente buen@, ric@ y atractiv@, o me falta esta o aquella estabilidad para ser feliz, etc. etc. etc.". Matthieu Ricard nos dice que con la meditación observamos los pensamientos y las sensaciones que se asocian a los sufrimientos y, que al hacerlo, estas se desvanecen ya que presenciamos la dimensión real del mismo. El mundo que nos rodea, nuestros pensamientos y nuestros sentimientos están en constante cambio esto en el Tao y el Budismo se conoce como impermanencia. Cuando aceptamos que todo es impermanente y no nos aferramos a las cosas ni a las personas, entonces hemos dado con uno de los pilares fundamentales en el arte de vivir ya que ninguna filosofía que busca la calidad de vida te dice que te aferres a las cosas sino más bien todo lo contrario, es decir, que te despegues de ellas. El arte de vivir no consiste en tener sino en ser; éste es el secreto SER. Os dejo un vídeo sobre lo que opina Matthieu Ricard sobre la felicidad. Un saludo para todos.
10 agosto 2010
Acabo de ver una noticia que me ha dejado profundamente consternado. Es la ejecución por adultario de una mujer viuda afgana, previamente a hacerla abortar y a recibir doscientos latigazos. Parece ser que el "pecado" cometido por esta mujer fue enamorarse de un hombre que, posteriormente, la abandonó y la dejó en manos de salvajes y crueles bestias humanas. No puedo entender cómo los seres humanos podemos alienarnos de semejante manera en materia de religiosidad, no es posible que cualquier ideología religiosa sea del tipo que sea promueva actos de este tipo que son una verguenza para el coletivo de la humanidad. Quienes practican estos tipos de "justicia divina" son ciertos señores que hacen una interpretación sesgada del Coran un interpretación que impone el terror como forma de sometimiento y muy lejos de la doctrina del amor que predican la mayoría de las religiones. Estos "mulas" de doble moral que predican en las mezquitas una cosa y luego actúan de manera diferente a lo predicado; sometiendo a la población a unas cargas religiosas muy difíciles de soportar. Unos pueblos analfabetos en su mayoría y con grandes penurias económicas y que encuentran en la religión la única via de escape en medio de tanta miseria. Prometiendo paraisos, prevendas y dádivas de más que dudosa justificación. Quisiera manifestar mis más sinceras repulsas ante estos "salvadores" llenos de ódio que tanto se ensañan con las mujeres y que tienen al hombre como centro del universo y, decirles, que antes que hombres o mujeres somos seres humanos. Por tanto, mis más sinceros desprecios hacía estos "mulas". Espero que el Dios al que predican no tenga la más mínima compasión con ellos; como no la han tenido con éste ser humano que han matado. Os dejo esta verguenza para que veamos la clase de gente que so estos tipos:
¡Qué no se vuelvan a repetir semejantes barbaridades!
Una de las cosas más importantes que se puede aprender a través de la meditación es que nosotros no somos nuestras emociones. Eso no significa que seamos lechugas ni tomates puesto que nos seguimos enfadando como antes y seguimos en el mundo pero con una salvedad: ahora soy consciente de que no soy mis emociones y que por tanto, puedo permitirme observarlas. Este hecho tan sencillo lo cambia todo y se aprende esto por medio de la experiencia. Esto te ayuda a convertirte en tu amigo más cercano y en tu compañero más fiel. Pero para llegar a ello tenemos que explorar nuestra propia geografía emocional y tenemos algunos trucos para conseguir conocernos emocionalmente. Osho en su libro "Tónico para el alma" propone los siguientes que os paso a transcribir puesto que me parecen perfectamente asumibles y asimilables por cualquiera aunque sea profano en la materia.
Conocerse a uno mismo es elemental. No es difícil, no puede serlo. Para saber quién eres no necesitas aprender nada, solo tienes que desaprender algunas cosas. La primera: tienes que desaprender que te importan las cosas. La segunda: tienes que desaprender que te importan los pensamientos. La tercera, se da por sí sola: eres un testigo. La clave es, ante todo, empezar a observar las cosas. Sentado en silencio, mira un árbol y observa. No pienses en él. No preguntes: «¿Qué tipo de árbol es?». No juzgues si es hermoso o feo. No digas «es verde» o «está seco». No crees ondas de pensamientos alrededor de eso, sólo mira el árbol. Puedes hacer esto donde sea, observando cualquier cosa. Sólo recuerda: cuando surja un pensamiento, déjalo a un lado. Apártalo y sigue mirando lo que veías. Al principio será difícil, pero después de un tiempo empezarán a darse intervalos en los que no habrá pensamientos. Verás que a partir de esa sencilla experiencia, surge una gran alegría. No ha pasado nada, es sólo que los pensamientos han dejado de estar ahí. El árbol está ahí, tú estás ahí y entre ambos hay espacio. El espacio no está lleno de pensamientos. De repente, hay alegría sin razón aparente, sin razón alguna. Has aprendido el primer secreto. La alegría es un resultado de no pensar. La alegría ya está ahí, pero reprimida por tantos pensamientos. Cuando los pensamientos desaparecen, sale a la superficie. Comienza con los objetos, con lo tosco. Después, cuando hayas entrado en sintonía y empezado a percibir momentos en que desaparecen los pensamientos y sólo están los objetos ahí, haz lo siguiente: Cierra los ojos y observa cualquier pensamiento que surja, sin pensar en él. Si surge algún rostro en la pantalla de tu mente o se mueve una nube o cualquier otra cosa, limítate a observarla sin pensar. Esto será un poco más difícil que lo anterior porque las cosas son toscas, pero los pensamientos son muy sutiles. Sin embargo, si ha sucedido con lo primero, te sucederá con lo segundo; sólo necesitas tiempo. Observa el pensamiento. Después de un rato, semanas, meses, años –depende del empeño y la entrega con que lo hagas- de repente, el pensamiento ya no está ahí. Estás solo. Surgirá una gran alegría, mil veces mayor que la primera que sentiste cuando el árbol estaba ahí y el pensamiento había desaparecido. ¡Mil veces! Será tan inmensa que desbordarás de alegría. Éste es el segundo paso. Cuando esto empiece a suceder, pasa a hacer la tercera cosa: observa al observador. Ahí ya no habrá objeto. Se han desechado los objetos y los pensamientos; estás solo. Entonces, simplemente, observa al observador, sé testigo de que estás siendo testigo. Nuevamente, será difícil en un principio porque sólo sabemos cómo observar algo: un objeto o un pensamiento. Pero incluso un pensamiento es algo que se puede observar. En ese momento no quedará nada, será el vacío absoluto. Sólo queda el observador. Tienes que volverte hacia ti. Ésta es la llave más secreta. Simplemente, continúa estando ahí solo. Descansa en esa soledad y llegará un momento en que sucederá. Tiene que suceder. Si han sucedido las dos primeras cosas, sucederá la tercera; no te preocupes por ello. Cuando esto pase, sabrás por primera vez qué es la alegría. No es algo que te esté sucediendo y pueda irse. Eres tú, en tu ser auténtico, es tu ser verdadero. Entonces no desaparece. No hay manera de perderla. Has vuelto al hogar. De modo que tienes que desaprender las cosas y los pensamientos. Primero observa lo tosco, después observa lo sutil y después observa lo que está más allá de lo tosco y de lo sutil.
La verdad es que Osho lo explica de una manera sencilla y cuando seamos capaces de darnos unas vacaciones mentales, podremos funcionar mejor después en el día a día.
Una relación normal y sana entre dos personas es aquella que es complementaria, donde se produce un intercambio de valores. En cambio, la principal intención de los vampiros es aprovecharse de los demás. Dichas personas no son realmente felices ya que su felicidad depende en muchos casos de la infelicidad de que los rodean. Son sujetos con muchos celos, son envidiosos que ven en los demás aspectos y aspectos de los que ellos carecen. El que estén a gusto consigo mismos depende de que los que demás no lo estén. Quieren tener el funcionamiento de la relación bajo su control absoluto, lo que provoca una enorme inseguridad al resto. Las victimas propiciatorias suelen ser personas que desprenden mucha energía positiva y que ofrecen su ayuda sin esperar nada a cambio. Si logra atrapar a la víctima, ésta no descansará, se le pegará como una lapa, sin darse cuenta la víctima lo invita a entrar en su vida y él se instalará alegremente como un parásito, aprovechándose de la energía de la víctima. Querrá que ésta sea su confidente, su salvador y su todo y tarde o temprano advertirá que ha cargado con un peso insoportable. La víctima se da cuenta del error, cuando el vampiro ha desaparecido, dejándola vacía, o, quizá, el corazón roto. Aún entonces la víctima se pregunta… ¿Será el o yo? Son ellos. Vampiros emocionales.La víctima es para el vampiro tan solo un “alimento emocional”. Necesita alimentarse de su energía, sin entregar nada a cambio, esta necesidad es superior a cualquier otra. Por ello necesita tener un control total y absoluto de su presa, tiene miedo a perderla, porque sin ella no es nadie. Mientras, la víctima ignorante, traduce esta dependencia de su agresor en sentimientos y emociones. A veces, nos damos cuenta de que podíamos haber plantado cara a ellos antes mediante una serie de técnicas que algunos hemos aprendido tarde: En primer lugar, escapar al control a que nos puedan tener sometidos pensando que hay otras soluciones alternativas a las que proponen ellos. La segunda se trata de guardar herméticamente los valores que consideramos importantes y no dejar que este tipo de personas nos traten de convencer para cambiarlosy, por supuesto seguir creyendo en los amigos de toda la vida cuando nos dan consejos sobre éste tipo de personas. Por último, mantener siempre la seguridad por encima de los miedos emocionales que traten de inocularnos, enfrentarnos a esos miedos que, a fin de cuentas, son postizos y que no tienen nada que ver con nosotros ni con nuestra situación personal. Un saludo para todos.
Dice Tomás de Aquino en su compendio de teología que hay penas que contrarían al hombre en lo que actualmente quiere, y que estas penas son muy sensibles; hay otras que no contrarían a la voluntad en acto, sino en hábito, como cuando alguno está privado de alguna cosa, de su hijo por ejemplo, o de una propiedad sin saberlo. Pues bien, las dificultades o penas que contrarían al hombre en su voluntad actual son fruto del deseo de las cosas que no puede tener o poseer. Esto lleva a un estado de sufrimiento que no tiene fin puesto que siempre vamos a desear aquello que no es para nosotros o que no podemos tener por una serie de circunstancias determinadas que no permiten la realización de nuestra voluntad, es decir de nuestro deseo. La no posesión de la cosa que deseamos nos puede terminar por amargar la vida y puede hacer que dejemos todo de lado para ir en pos de una quimera o de un sueño inalcanzable. Entrando en un estado de descuido de cosas que son importantes para nosotros y que requieren una atención que no le estamos dando debido a nuestra obcecación por el deseo contraído. Es como la carrera de galgos en los hipódromos que los vemos perseguir a la liebre que nunca alcanzan y que aunque mueran en el intento, nunca dejan de correr tras de ella. Así son los deseos por los cuales las personas sufrimos y domeñamos nuestra voluntad, de ahí como dice Tomás de Aquino el sentimiento tan sensible que despiertan que va parejo de la mano del sufrimiento. ¿Cuál es por tanto la forma de no sufrir ante eso? Es sencillo o difícil según lo queramos ver. Matthieu Ricard nos comenta que la mejor manera de luchar contra el sufrimiento de las voluntades es desnudarse de las mismas. Es decir, desamarrarnos de las cosas que no nos producen placer sino dolor. Pero ojo, las cosas que producen placer "mundano" por llamarlo de alguna manera estan avocadas a producir dolor debido a la interacción de elementos perturbadores que la desnaturalizan en esencia (soberbia, egoismo, vanidad, etc.), y puede darse el caso que lo que al principio empezó siendo bueno, termine por esclavizarnos en un deseo cuando algunos de dichos elementos se mezclan con la voluntad pura, es decir, con la esencia de la voluntad primitiva. A fin de cuentas, lo que me hace desdichado es la mala calibración de la voluntad con respecto al deseo que siempre será mayor, con lo que, por decirlo de alguna manera, siempre estaré por detrás y nunca lo podré alcanzar. Seguiré fijándome en la parte de atrás del deseo y por tanto, me perderé todo lo que hay a mi alrededor puesto que no tendré ojos nada más que para aquello que mi voluntad me manda tener. Llegado el caso en el que la lucha no dé resultado, es de sentido común parar y descansar nuestra mente y nuestro cuerpo y dejar partir aquello que nunca estuvo predestinado para nosotros. Es un ejercicio de higiene mental que nos permitirá centrar la atención en otra serie de cosas que probablemente podamos conseguir sin el desgaste emocional que hemos tenido anteriormente. Un saludo para todos.
Esta tarde me he sentado a componer y resulta que no me sale nada. He pensado sobre lo que podría escribir y, ahora, en este momento me he quedado un poco en blanco. Creo que en mi vida, están sucediendo muchas cosas muy deprisa; tal vez demasiado y eso me tiene a las ninfas de vacaciones. Acabo de llegar del gimnasio, ha sido una tarde agotadora de trabajo debido al intenso calor sofocante que no te deja hacer ninguna actividad de una manera cómoda. El fuego del calor se respira por todos los poros; en los coches, edificios, personas, etc., no hay ningun lugar donde refresque de una manera continuada para poder mitigar tan gran cantidad de sopor estival. Afortunadamente ya quedA poco para las vacaciones. Este año no vamos a quedar en casita aunque alguna que otra escapada a la playa tendremos. Pero mirándolo por otro lado incluso es mejor porque tendré tiempo para realizar algunas actividades que siempre he tenido en mente y que ahora, no tendré escusas para no hacerlas. Algunos de vosotr@s me habéis pedido que hablemos un poco sobre composición fotografica a través del facebook y del blog. Me gustaría saber concretamente sobre que temas queréis que hablemos y comentemos ya que en la fotografía existe todo un mundo: composición, luz, cámaras, flash, retrato, etc. Pero he de deciros que yo solamente soy un simple aficionado y nada más, pero todo lo que pueda aportar podréis contar con ello. Por cierto, animaros con las dos historias que hay abiertas en el blog sobre literatura. Vamos a ver si entre todos podemos hacer una cosa "chula". Un saludo para tod@s y espero poder volver a componer muy pronto.
Yo no creo que duelan los recuerdos. Sería un dolor algo artificioso. Creo que lo que duele en realidad es la enseñanza que te han producido los mismos que es una cosa totalmene diferente. Yo no me duelo en ellos. Lo malo es que no soy yo viviendo los hechos sino los hechos mismos ya que evidencian modos de ser, de pensar y de actuar de las personas. Tal vez sería lógico pensar sentir dolor por dentro al comprobar que las cosas podrían haber sido diferentes, que no deberíamos haber llegado a donde nos encontramos hoy si hubiéramos hecho caso de las enseñanzas que nos aportaron los errores del pasado. He dicho antes que no duele el recuerdo pero, ¿digo bien?, ¿acaso no es dolor ver cómo se va alejando de ti un ser querido?,¿no es dolor el resultado de vivir experiencias, momentos, instantes, etc.? No nos duele quienes no estan o se alejan sino nosotros-en-ellos. Por eso éste tipo de dolor es adictivo y puede contagiarse a la propia personalidad. Actuar de ésta manera significa instalarse en el egoismo que termina por alimentar el ego en base a la compasión de otras personas, lo cual, no es bueno para nada. Jean-Yves Leloup dice que: "Amar al otro es renunciar a poseerlo, incluso muerto; renunciar a que vuelva, descubrir que sigue estando ahí, en un silencio que ya no nos causa pavor, en un desierto que se hace acogedor de lo más valioso que tenemos o ensencial de lo que permanece cuando ya no se puede hacer nada". Me di cuenta que instalarse en la ignorancia hacia las personas significa odiarlas, sentir rencor, frustración y toda clase de sentimientos negativos. Las personas sábias superan la ignorancia porque "comprenden", no porque hayan acumulado más información, sólo comprenden a los otros y saben que odiar es en vano, que ignorar sólo sirve para ensuciarnos el alma . Por tanto no concibo la amistad sin esperanza, no concibo vivir sin ella y no concibo empezar todos los días si no es con ropa limpia, ideas renovadas, pecados perdonados y empresas en las que soñar.Pero sigo siendo ignorante, porque me aferro a la inexistencia del pasado, dulce y feliz y, como una mochila, lo amarro a mi vida. No se vivir sin el. Por eso quizas no avanzo. ¡Quien fuera como tu…navegando en aguas nuevas, separando el recuerdo de la obsesión y sabiendo poner en cada lugar de tu corazón la flor correspondiente!. Y a pesar de no conseguir tal azaña, aún y eso, considero que no desperdicio ni un trozo de vida, pues la vida tambien es morir en el intento y nacer maltrecha y arreglarse y esperar y equivocarse ochenta veces diarias y revelarse y contar con la nada por si se hace matería y ser débil y aprender. Sobre todo aprender. Creo que es la única y verdadera razón de nuestra capeada existencia. Eso te enseña de que a veces, hay que desandar el camino, retroceder hasta el último cruce y rectificar la dirección. A veces, insistimos en el sendero equivocado aún sabiendo que lo es, por miedo a encontrarnos cara a cara con nosotros mismos. A veces, sólo escuchamos lo que queremos oir y no oímos lo que tenemos que escuchar. A veces, es difícil mantener la compostura entre tanta locura. A veces, me duele mucho el aire que respiro, me hiela el dolor que no siento, me quema la lágrima que no lloro. A veces...
¡He perdido mi gotita de rocío!, dice la flor al cielo del amanecer, que ha perdido todas sus estrellas. (Tagore).
Hay momentos en la vida que esta te fastidia pero encima no te pide disculpas por hacerlo. Hay días en las semanas que se vuelven grises tirando a negro. Son las famosas peregrinaciones por el desierto que todos tenemos algunas veces; peregrinamos por un mundo de intereses e intrigas, la mayoría de las veces espúreas, que terminan por desestabilizar nuestra alma y nos llevan a un estado de desasosiego permanente. Hay días en los que le ponemos empeño a las cosas y, por mucho que tengamos intención de sacarlas adelante no salen ni de casualidad. Parece que todo se pone en contra de nosotros para que no alcancemos el objetivo que nos hemos propuesto, los acontecimientos se desencadenan uno tras otro y al final, después de mucho esfuerzo y trabajo no se consigue nada de lo que hubieramos deseado. Hoy he dormido mal y el descanso no ha sido reparador; no obstante, tengo la mente clara e incondicionada. Me he subido a Despeñaperros esta mañana a tomar un café, concretamente al jardín. Me he sentado en la terraza de afuera que tiene unas vistas maravillosas y he escuchado el aire como se metía entre los pinares del entorno y producía la sensación cómo de agua que baja por el rio. Observaba como mis pensamientos se íban y se venían e intentaba que ninguno de ellos alterara mi estado de quietud. He empezado leyendo un trozo de "La palara y el Tao" de M.C.; cuando de repente ha llegado un pensamiento muy insistente que no podía desechar como los otros: pasar página, mirar adelante, no atascarme; considerar que todo lo pasado en ésta vida es un aprendizaje para que a partir de éste momento pueda surgir de nuevo, es como volver a nacer pero con experiencia y vagaje acumulados. Significa decirse a uno mismo: el mundo comienza hoy, mi nueva vida comienza ahora, el futuro es una página abierta, llena de potencial. Decirse a uno mismo: el equilibrio, la calma, la ecuanimidad, sólo dependen de mi. Decirse a uno mismo: no importa que haya pasado de los treinta o de los cuarenta o de los setenta, pues la vida empieza ahora, en toda su dimensión y belleza, como un milagro que se recrea cada vez. Prometerse a uno mismo: es tiempo de trabajar por aquel exhorto recibido hace dos mil años: “amaos los unos a los otros”. Pasar página requiere dar la espalda a todo lo que atasca. A las murmuraciones y rumores, a las maledicencias, a las conversaciones vanas y estériles, a las actividades que no aportan nada al alma, a todo aquello que niega nuestra realidad superior, nuestro ser, y en cambio abona nuestra personalidad, nuestro ego, cuyas manifestaciones más zafias son realmente zafias. Significa no recrearse en aquel o en aquella que nos hicieron daño, sino simplemente entender que aquel daño fue fruto de su ignorancia o de la nuestra, merecedora de compasión, pues todo vuelve, sin remisión. Significa empezar a entender nuestra doble realidad como alma y personalidad, que necesitan ser integradas aquí en esta vida, para lo cual no tiene sentido renunciar a la materia (que es nuestro vehículo) sino habitarla en el mayor equilibrio para que algún día el espíritu se manifieste pleno también aquí en la tierra. Significa intentar huir de todo lo que contamina y emborrona, de lo que nos densifica, de todo aquello que nos ata a la tierra sin permitir que despleguemos nuestra capacidad innata. Pasar página significa superar el pasado. Es fundamental superarlo para no seguir atascados. Hay que retener las enseñanzas del pasado para no tropezarse de nuevo en la misma piedra, pero es muy importante arrinconar definitivamente las injusticias, cuitas, infidelidades que hemos recibido y que también hemos emitido al lugar de nuestra mente en el que deben estar: desde luego no en primera línea, prontas a ponerse en la mesa. Y si el pasado se recrea, que sea con la máxima limpieza y ecuanimidad: para proponer justicia y nunca venganza o revancha. Como ejercicio higiénico para poder empezar de nuevo. Estamos viviendo los hermosos días del verano, que nos regalan sus calores y sus brisas, sus cielos despejados y generosos. Muchos de estos días los perdemos en insultos, en ofuscaciones y odios. Este escape energético es un desperdicio colosal y somos los primeros damnificados. Nos autolesionamos de continuo. No tiene ningún sentido. Por eso es tiempo de mirar adelante sin engancharse en el pasado, en todos los ámbitos, para escribir en un papel limpio y blanco, intentando que sea con buena letra y la mejor disposición. Creo que ya no me queda nada por vivir aqui, nada de lo que aprender, ya lo he hecho todo, y en esencia, mi objetivo está cumplido, así que volaré, subiré alto, me ilusionaré y después volveré a descender en otro lugar en el que comenzar. Salir a la calle, un mapa en la mano, leer los nombres de las calles, perderse (sentir incluso un poco de inseguridad), encontrarse de nuevo y respirar aliviado. Hace mucho tiempo que no tengo ese tipo de sensaciones. Me apetece volver a recordarlas, me apetece llegar a mi casa cansado de tantas cosas nuevas que he visto. Pegarme un atracón de nuevas sensaciones. No pensar en ellas en un par de semanas, dejarlas reposar y transcurrido ese tiempo, filtrar la información y construirme "mi realidad". Pues bien queridos amig@s, creo que es importante que algunos ya empecemos a pasar página de nuestra vida. Un saludo para todos.
El aprendizaje del componente emocional de los prejuicios tiene lugar en nosotros a una edad muy temprana, en la edad adulta aunque sepamos que dichos prejuicios sean un error nos cuesta mucho trabajo erradicarlos y la mayoría de las veces no lo conseguimos del todo. Eso es debido a que las emociones que determinan nuestros prejuicios se adquieren en la infancia pero no así las creencias que soportan a los mismos que se adquieren de una manera posterior. El poder de los estereotipos sobre los que se asientan los prejuicios procede de una especie de autodinámica mental que se asemeja a una profecía autocumplida. Recordamos los estereotipos que confirman el prejuicio antes de los que lo refutan. Por eso, cuando nos presentan alguna cosa que se sale del estereotipo que tenemos adquirido esto nos desconcierta y pensamos que eso no es así y que se debe a otras causas. Por ejemplo: Los catalanes tienen fama de ser personas tacañas y ahorrativas; por eso, cuando encontramos a uno que va pagando copas e invitando a la gente pensamos que esta bebido como poco. Los prejuicios no pueden ser desarraigados con facilidad pero si se puede hacer algo distinto con ellos. Sabemos que la raiz de los mismos esta en escuchar los estereotipos que los rodean o de los que se compone el prejuicio y, podríamos empezar por hacer oídos sordos sobre los mismos ya que de esa manera estamos anulando la parte más importante del prejuicio que no es otra que la discriminación hacia el hecho. Llamar a los prejuicios claramente por su nombre y de oponerse francamente a los mismos crea una atmosfera social que termina por desalentarlos; mientras que guardar silencio ante los mismos no hace más que autorizarlos y si ese silencio viene de personas que tienen algún tipo de influencia social no hace más que considerarlos como una cosa adecuada con el peligro que dicha actitud conlleva. Los prejuicios nos hacen perder las oportunidades creativas que ofrece la diversificación de las personas y de las razas y, por tanto, termina por empobrecernos de una manera intelectual. Los estereotipos dificilmente pueden cambiar pero creo que las normas que los fomentan si lo pueden hacer. Daniel Goleman en su libro de fama mundial titulado "Inteligencia Emocional" ya nos habla de los prejuicios con estudios y estadisticas y del daño que han causado y estan causando a las sociedades; sociedades muy estereotipadas en todos loa ambitos con una gran tendencia a la discriminación en los distintos ordenes sociales como son el trabajo, las relaciones interpersonales, religiones, etc. Llevando esto a nuestro terreno más cercano vemos que, a fin de cuentas, el prejuicio es una puerta que nosotros nos autocerramos y que voluntariamente rechazamos a otras cosas, pero no por la experiencia de las mismas sino por la creencia estereotipada que otras personas han formado en mi de la misma. Por tanto, al final, la realidad es que me encuentro limitado en el conocimiento del hecho que me ocasiona el prejuicio y no dispongo de todos los elementos de juicio para valorar aquello que me ha ocasionado el prejuicio. Un saludo para todos.
Creo que en la vida hemos venido para cumplir una misión, dicha misión la tenemos revelada en nuestro interior. Muchas personas podemos considerarnos como analfabetos a la hora de mirar dentro de nosotros ya que no sabemos mirar hacia la esencia de nuestro ser. Para que podamos ver en nuestro interior tenemos que aprender a meditar y, sólo así, seremos capaces de vislumbrar la misión que tenemos encomendada y que dá sentido a nuestra vida. Para o que acabamos de decir un poco más arriba no hace falta tener una edad adulta ni tampoco una edad juvenil o mediana, la meditación no es una cuestión de edad sino más bien de actitud. Hay personas de todas las edades que tienen muy claro quiénes son y para qué estan aquí, son seres que se preparan día a día para llevar a cabo su misión que vislumbran con claridad gracias a el proceso meditativo que han desarrollado. Determinan su aquí y ahora y el sentido que puede tener la vida que ellos viven. La Humanidad; es decir, la Vida tiene un propósito pero cuando esto lo llevamos al terreno de la individualidad, nos produce una angustia muy importante la pregunta: ¿Qué sentido tiene mi vida? Ante la imposibilidad de calmar esa angustia que nos produce la pregunta echamos mano de las creencias religiosas, dichas creencias no son sino más que analgesía para la intranquilidad que nos produce dicha cuestión; actuándo como calmante pero nunca como remedio a la angustia que nos producen las preguntas de transcendencia de nuestra vida. Pues bien, todas las religiones, filosofías y corrientes de pensamiento (al menos la mayoría de las que conozco), tiene una cosa en común que hace que esa pregunta se conteste por si sola. Dicha respuesta esta contenida en una palabra que no es otra que el AMOR. Cuando sabemos amar, valorar y agradecer todo lo que nos rodea como si fuera una especie de regalo envuelto que espera a ser abierto por nosotros. Es el secreto de toda transcendencia y lo que ha perdurado a través de los siglos, escapando a los intereses de los hombres y de los tiempos. El Amor es lo que da sentido a todo y a todos. No perdáis nunca de vista esto y habréis llegado al centro de toda meditación e iluminación. Un saludo para todos.
Hay veces en las cuales uno cree que lo domina todo, que todo esta bajo su control y que no pasará nada que yo no quiera que pase. Esas veces, nos muestran un aire de superioridad en el cual pensamos que no hay nada que nos pueda afectar y que nos pueda hacer daño puesto que la situación está perfectamente controlada. Pues bien, nada más lejos de la realidad; no controlamos nada, hay muchas cosas que se nos escapan al control que tenemos sometido y no podemos hacer nada por evitarlo. Hoy he sufrido una mala noticia, una persona especial me ha dicho que se marcha, que no puede seguir viviendo en las condiciones que la vida le ha deparado en éste lugar. Pobre de mi, pensaba que eso no podía suceder, que esa persona estaría a mi lado por tiempo indefinido. Llegó sin hacer ruido a mi vida y, ahora, cuando me ha dicho que se tiene que marchar me ha producido un dolor importante en el alma. El café de la mañana me ha sentado como un tiro, no puedo dejar de pensar en todo lo que hemos hablado y llego a la conclusión de que hay veces que no podemos hacer que cambien las cosas por mucho que nos empeñemos. La vida sigue fluyendo en torno a nosotros y a todos aquellos que son importantes para nosotros. Hay veces en que el alma se lleva unos golpes que le cuesta encajar, golpes que le producen un dolor insoportable y que se mitigan en el recuerdo de los buenos momentos que se han producido en las veces que hemos tenido la suerte de estar al lado de esa persona; recordando todos aquellos gestos llenos de afecto y ternura. Sólo así, el alma puede encontrar algo de consuelo en el dolor que le ha infringido la comunicación de la partida de esa persona importante. A ti que te marchas, no sabes cuanto bien has dejado en mi vida. No sabes la de veces que me ha cautivado tu sonrisa, la incertidumbre de los momentos en los que todo estaba oscuro en tu vida me hicieron pegarme a ti intentando ser una luz que te alumbra en mitad de la tormenta que sufrías. No he perdido nada, me quedo con cosas muy importantes tuyas y, en cierto modo, te tengo a mi lado para poder seguir recordando tu amistad. Gracias a ella, me he sentido mejor persona por todo lo que me ha aportado, me has enseñado muchas cosas que necesitaré algún tiempo para analizar y sacar toda la esencia que contienen. Gracias querida amiga por todo lo que has aportado a mi vida. Siempre te estaré agradecido por todo lo bueno que has aportado a nuestra amistad.
A veces hay depresiones tan fuertes que ni la Fluoxetina puede calmar. Empiezas a explorar todas las zonas oscuras y llenas de vacío y soledad, como si fuera una noche que emerge a la conciencia; entonces dejamos de tener sensaciones y es cuando nuestra conciencia se queda vacía de impulsos y deseos que producen aquella vaciedad en nuestra alma. Es cuando nuestras sensaciones y emociones salen despedidas para otros lados por medio de nuestras palabras, lados que nos producen una mejoría transitoria en nuestra alma pero que, a fin de cuentas, terminan por volver al sitio desde el que salieron. Las peregrinaciones por los desiertos de nuestros pensamientos tienen, al igual que la mentira, un camino de ída pero no de vuelta ya que es eso lo que pretendemos: engañarnos a nosotros mismos. Creer que un paño caliente aliviará el dolor tan intenso que producen nuestros deseos no realizados es una vana ilusión que termina por hundirnos cada vez más de una manera profunda en el pozo de la desesperanza. Al final, la borrachera de pensamientos irracionales que alimenta nuestra mente termina por postrarnos en la aridez que produce la soledad, deleitándonos en aquellos pensamientos amargos como la retama y la hiel, abriéndo nuestras entrañas y destrozando todo aquello que de valor queda en nosotros. ¡Camarero!, ¡camarero! por favor, póngame otra copa de ese licor tan fuerte que tiene usted y que dicen que quita la pena que produce una vida no vivida según nuestro deseo. Tomo una, dos, tres... y, a modo de epitafio, tengo en la lápida emocional de mi vida una lectura que dice así: "La Fluoxetina no te olvida". ¡Ah querido medicamento! ¡Tu sí que me quieres de verdad! Un saludo para todos.
¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo? Que uno sólo tiene que buscarlo y dárselo, Que nadie establece normas salvo la vida, Que la vida sin ciertas normas pierde forma, Que la forma no se pierde con abrirnos, Que abrirnos no es amar indiscriminadamente, Que no está prohibido amar, Que también se puede odiar, Que el odio y el amor son afectos, Que la agresión porque sí duele mucho, Que las heridas se cierran, Que las puertas no deben cerrarse, Que la mayor puerta es el afecto, Que los afectos nos definen, Que definirse no es remar contra la corriente, Que no cuanto más fuerte se hace el trazo más se dibuja, Que buscar un equilibrio no implica ser tibio, Que negar palabras implica abrir distancias, Que encontrarse es muy hermoso, Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida, Que la vida parte del sexo, Que el “por qué” de los niños tiene un porque, Que querer saber de alguien no es sólo curiosidad, Que querer saber todo de todos es curiosidad malsana, Que nunca está de más agradecer, Que la autodeterminación no es hacer las cosas solo, Que nadie quiere estar solo, Que para no estar solo hay que dar, Que para dar debemos recibir antes, Que para que nos den hay que saber también cómo pedir, Que saber pedir no es regalarse, Que regalarse es, en definitiva, no quererse, Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos, Que para que alguien “sea” hay que ayudarlo, Que ayudar es poder alentar y apoyar, Que adular no es ayudar, Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara, Que las cosas cara a cara son honestas, Que nadie es honesto porque no roba, Que el que roba no es ladrón por placer, Que cuando no hay placer en las cosas, no se está viviendo, Que para sentir la vida no hay que olvidarse que existe la muerte, Que se puede estar muerto en vida, Que se siente con el cuerpo y la mente, Que con los oídos se escucha, Que cuesta ser sensible y no herirse, Que herirse no es desangrarse, Que para no ser heridos levantamos muros, Que quien siembra muros no recoge nada, Que casi todos somos albañiles de muros, Que sería mejor construir puentes, Que sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve, Que volver no implica retroceder, Que retroceder también puede ser avanzar, Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol ¿Cómo hacerte saber que nadie establece normas salvo la vida?
Hace ya mucho tiempo que trabajo con menores inmigrantes marroquíes, hace ya mucho tiempo que el tema de la interculturalidad debería de estar, como mínimo, en vías de resolución. Pues bien, después de llevar tantos años llegando inmigrantes magrebíes a nuestras fronteras nada esta más lejos de la realidad.
La experiencia me ha demostrado que esta población sigue siendo muy endogámica; formando una especie de pequeñas comunidades que se cierran sobre sí mismas replegándose en sus particularismos, llevando vidas muy ritualizadas con nula ejercitación de la autocrítica que sería necesaria para aprender.
Al principio, cuando empezaron a llegar se les veía como una comunidad en desventaja y eso, les permitía, en cierta medida, vivir según sus costumbres y sus propias reglas que en muchos casos se enfrentan a las leyes y cultura occidentales. Después, con las llegadas masivas, vemos que muy poco ha cambiado.
Esta especie de egocentrismo de esta población no les permite avanzar en el conocimiento de los diversos tipos de sociedades ya que no amplian los horizontes, es decir, no ser decentristas o un poco desarraigados (por decirlo menos técnicamente), su cultura no les permite el conocimiento de lo que ellos denominan "zonas oscuras o de sombra de nuestras sociedades".
El quedar anclados en el egocentrismo hace que esta población quede estancada y no progrese ya que mientras que no nos alejemos de los egocentrismos no podremos entendernos. Necesitamos de los demás incluso para entendernos a nosotros mismos, precisamos de sus libertades, de su felicidad y de sus cosas buenas para lograr algo en nuestra propia vida.
Tenemos que salir de nosotros mismos para entendermos un poco mejor. Hegel lo denominaba experiencia; esa experiencia que es capaz de ampliar nuestras perspectivas y conocer para amar y comprender la singularidad de las personas y las de sus obras.
Desgraciadamente, a día de hoy, este paso tan importante para la integracion de las culturas no se ha producido. Es más, pienso que la situación social por la que estamos atravesando hará muy poco para ello.
No hace falta ser muy avispado para darse cuenta lo que esta falta de integración está ocasionando en nuestra sociedad y las consecuencias subyacentes que trae este problema como son la drogadicción de esta población (también de otras poblaciones inmigrantes), los robos, las violaciones, etc. En definitiva, gente descontenta con una sociedad, la occidental, que le cuesta trabajo entender y que no se parece en nada a lo que a ellos le habían contado en sus países de origen. Tendremos que reflexionar todos un poquito que no merece la pena tener a toda esta gente descontenta, máxime cuando se la esta untilizando, en algunos casos, con fines electoralistas. Por ahí, mal vamos. Un saludo para todos.
Dicen los monjes budistas que en la vida no hay personas buenas ni personas malas, que lo que hay son comportamientos de esas personas que obedecen a posturas y actitudes muy egoistas por parte de las mismas. Estos comportamientos son los que hacen que seamos de una manera o de otra; lo que por nuestra tierra denominamos buenos o malos. La naturaleza de la conciencia no esta determinada por nada, es decir, que no esta sometida ni a la bondad ni a la maldad y, por lo tanto, puede caminar en la dirección que nosotros le marquemos quedándo así determinada por lo que podamos llegar a pensar sobre determinados temas puntuales. La interpretación de todo aquello que nos sucede es lo que, en definitiva, va a determinar nuestro estado de bienestar y felicidad al que aspiramos todos los seres humanos. Todo lo que percibimos es proyectado en nuestra mente como si fuese una película de cine pero tenemos que tener claro que eso no forma parte de ella, por lo tanto, no es parte de nuestra mente, es una mera proyección. Cuando hacemos limpieza en nuestra mente de estos pensamientos que son agregados a ella, es cuando podemos llegar a percibir el aspecto luminoso (metafóricamente hablando), o lo que los budistas llaman la conciencia pura. Aquí, en éste lugar, es donde reside la capacidad del conocimiento. Por ello, es tan primordial la liberalización mental de todos los procesos que son tóxicos para nuestra mente. Tenemos que apartar de la misma los sentimientos de odio, celos, rencores, etc. Para lograr nuestro objetivo tenemos que entrenar nuestro proceso de atención. Podemos empezar por utilizar cualquier objeto como una flor, no sé, cualquier cosa que nos ayude a centrarnos y que no disperse nuestra mente. Un buen ejercicio de concentración puede ser el respiratorio, estar pendientes de nuestra respiración durante unos diez minutos, concentrados en la inspiración y espiración de nuestro aire a través de los orificios nasales; no dejándo que ningún pensamiento se apodere de nuestra mente. Esto, al principio podrá parecer complicado pero, poco a poco, adquiriremos un control mental importante y centraremos la atención sobre lo que es importante que es la conciencia pura y el conocimiento luminoso. Un saludo para todos.
Hace mucho tiempo que observo algo raro en tu mirada, hace mucho tiempo que tus ojos no me invitan a la intimidad como antes. Hace ya mucho tiempo que nuestras conversaciones van adquieriendo un tono superficial y frívolo, hace mucho tiempo que no me haces participe de tus inquietudes ni me cuentas tus proyectos. En fin, hace mucho tiempo que somos dos extraños que conviven dentro del mismo refugio que un día fue un proyecto de vida en común. Los días pasan como si tal cosa; apenas nos vemos debido a que tenemos nuestros trabajos estan muy organizados y no queda tiempo para nosotros, no queda tiempo para comer juntos, no queda tiempo para tomar un café, ni queda tiempo para permanecer cercanos el uno del otro. Hoy me he levantado y por primera vez he experimentado el sentido de la palabra soledad. Te he visto a mi lado pero se que no te tengo, no me pertences y lo que es peor, no puedo hacer nada por evitarlo. He notado como una sensación de pánico invadía mi cuerpo, he sentido que me costaba tragar saliva. He visto como se vestía una persona extraña que ha compartido lecho conmigo y por primera vez, he tenido miedo; miedo a lo desconocido, miedo a lo que todavía nos puede quedar por pasar y cómo lo podremos pasar. Esta mañana ha llegado al despacho una nueva comercial, su nombre es Ángela y es una chica muy agradable, al margen de la cortesía que suelen mostrar los comerciales, esta chica, Ángela, es una persona que según me cuenta ha vivido mucho en la vida, ha tenido todo tipo de experiencias, sabe lo que es dormir en el desierto en medio de la noche con una tomenta de arena; pero también sabe lo que es dormir en sábanas de raso en el mejor hotel de París. Hemos trabajado hasta tarde y, después, hemos almorzado juntos en un restaurante cercano al lugar de trabajo. Intercambiamos nuestros teléfonos y correos electrónicos para tener un contacto más estrecho y quedar otro día para tomar algo fuera del trabajo. Ahora son las nueve de la noche, estoy metido en un atasco para regresar a casa ya que vivo en una urbanización en las afueras de la ciudad. Suena el teléfono y veo en la pantalla el nombre de Clara, por cierto, Clara es, se supone, mi esposa. Me dice que esta en medio de una reunión, que tiene toda la pinta de que va a terminar muy tarde debido a que los proyectos publicitarios que habían presentado parece ser que no han gustado mucho a los nuevos clientes de la firma; me cuelga sin decirme nada más. El atasco empieza a ponerme cada vez más nervioso, por mi cabeza empiezan a aparecer idéas que van tomando cuerpo y que empiezan a hacerse nítidas en mi mente. He tomado una salida de la autovía buscando un sitio para tomar una copa; de todas maneras ya no tengo ninguna prisa por llegar. Mi coche termina parando en un bar de alterne; bajo y me dirijo a la entrada, el portero me saluda muy amablemente y le doy una propina porque este pendiente de mi auto. El local esta muy oscuro, prácticamente no se ve nada para una persona que entra de fuera, la música esta muy fuerte y señoritas ligeras de atuendo se muestran muy cariñosas con los clientes que hay en la barra, charlan animadamente y beben entre las risas y el alboroto propio del lugar. Hay una chica que esta bailando encima de una plataforma, enfundada en un traje de cuero negro, propinando latigazos a diestro y siniestro por toda la misma, se da media vuelta y consigo ver su cara. ¡Dios mio! me quedo paralizado, ¡no puede ser! Es... es.... Ángela (Continuara...)